Microsoft se nos hace RESTfulosa

Editado a las 21:21 del 2008-11-18

Leo en el blog de Dare Obasanjo acerca del nuevo Live Framework SDK (también conocido como LiveFX) y me encuentro con la muy agradable noticia de que se basa en una API REST que además es compatible con Atom Publishing Protocol.

Los desarrolladores Rails, que trabajamos con REST desde hace tiempo y conocemos sus ventajas, estábamos convencidos de la inevitable destrucción de la Estrella de la Muerte, pero a mi al menos me sorprende que la demolición empiece por Microsoft.

3 comentarios

[LIBRO] La Partícula Divina, de Leon Lederman

Editado a las 23:19 del 2008-09-14

Ahora que acaban de enchufar el chismito ese del LHC los medios nos han bombardeado con todo tipo de informaciones acerca de este artefacto: desde menciones medio en broma medio en serio de los chiflados augurios que vaticinan todo tipo de inopinadas desgracias mundiales hasta los esfuerzos más o menos heroicos de explicar qué se cuece (nunca mejor dicho) en las tripas del acelerador.

Es en esto último donde la palma se la lleva el escurridizo bosón de Higgs, ente (de momento de carácter teórico) que sería responsable de la masa de las cosas, ahí es nada. Es tal la relevancia del bosón de marras que se le suele denominar comúnmente la partícula divina. Es un apelativo que le viene bastante bien, porque es como si se tratase de la partícula con la que Dios hace que nos demos porrazos contra el suelo (masa gravitatoria) o nos bamboleemos, incluso cuando estamos sobrios, en el Metro (masa inercial).

Pues el responsable de esta idea no es otro que nuestro autor, Leon Lederman, físico experimental ganador del Nobel de Física en el año 88 y director del Fermilab entre 1979 y 1989. En este libro, que lleva el sugerente subtítulo de «Si el Universo es la respuesta, ¿cuál es la pregunta?» Lederman se propone llevarnos desde las primeras especulaciones que sobre la naturaleza de la materia formulase Demócrito hasta la promesa del Supercolisionador Superconductor del que ahora sabemos que fue cancelado justo el mismo año de la publicación de «La Partícula Divina».

La primera parte del libro se dedica a llevarnos de la mano desde los primeros griegos hasta la mecánica cuántica de primeros del siglo pasado: Demócrito, Copérnico, Kepler, Galileo, Newton, Lavoisier, Maxwell, Kelvin, Rutherford, Bohr... todos están ahí, con su grandeza y sus audaces saltos en el campo de la Física. Lederman se encarga de explicar por qué estos científicos son gigantes y cómo estaban subidos en los hombros de otros colosos menos populares: también desfilan Kirchoff, Oersted, Boscovich, Eotvos, Boyle... Se nota la querencia del autor por los físicos experimentales.

Esta primera parte es lo mejor del libro y creo que es bastante sencilla de seguir para cualquiera que recuerde más o menos sus clases de Física en enseñanza media. Sin embargo, la segunda parte es mucho más árida porque acomete la tarea de explicarnos la física en la que se basan los aceleradores de partículas, y cómo se detectan partículas cuya existencia sólo se deduce de las ecuaciones. Por tanto, tiene que tratar el modelo estándar y la supersimetría para concluir en el penúltimo capítulo con el mágico bosón de Higgs y la extraña idea de que el bosón de Higgs es responsable de la masa. Después viene un capítulo de teorías de gran unificación, supercuerdas y Big Bang, lo normal que se llevaba en el 93 para apuntalar las ventas de cualquier libro de divulgación.

De todas formas, tal vez lo más importante del libro es que trata de divulgar no sólo desde el lado científico sino también desde el lado humano (como esas anécdotas que sólo puede contar un pionero de los primeros aceleradores) e incluso el lado político, justificando el gasto presupuestario en ciencia pura (no en vano cuando Lederman escribió el libro el SSC aún existía como proyecto): son especialmente interesantes (y espeluzantes) los pasajes con sus declaraciones ante los comités del Congreso que tenían que aprobar los presupuestos multimillonarios.

El libro se encuentra publicado en castellano por Drakontos en su colección de bolsillo, y el precio de sus 578 páginas es de 15¤.

8 comentarios

Sincronizando cosas con DropBox

Editado a las 09:47 del 2008-09-12

Descubro hoy que por fin se puede uno dar de alta en Dropbox sin invitación;. He venido usando (y dando la brasa a mis conocidos) esta herramienta desde hace un par de meses.

Lo comenta también Joel Spolsky describiendo una solución sencilla para sincronizar nuestras claves que me ha hecho bastante gracia porque precisamente ese ha sido el uso que le he querido dar a Dropbox desde el principio, y además usando Password Gorilla, que es el mismo programa que menciona Joel.

El directorio controlado por Dropbox es, a los ojos del sistema operativo anfritrión, un directorio más, no una unidad en red o algún otro artificio a nivel del gestor de archivos. Por ejemplo te vas al directorio, abres un fichero con emacs, y al guardarlo se sincroniza. De hecho, cuando accedemosa uno de estos archivos, no tenemos que descargarlo de la red: si un archivo está visible en nuestra carpeta sincronizada, es que Dropbox ya lo ha descargado para nosotros por lo bajinis. Este mecanismo funciona tan bien que sirve casi casi como sustituto de otras herramientas de sincronización.

Resumiendo, con todo esto podemos tener una especie de sincronización automática para cualquier aplicación aunque no la soporte: por ejemplo puedes arrancar la estupenda aplicación GTD Things con la tecla Opción del Mac pulsada y te preguntará dónde quieres ubicar la nueva librería. Si escoges un directorio Dropbox... ¡voilá!

Supongo que esta práctica no estará libre de riesgos, así que para estar realmente seguro de que no va a haber conflictos: al sacar el ordenador de casa de reposo, debería releer siempre su configuración. Aunque las aplicaciones Mac se suelen comportar bien en este aspecto, para estar seguros lo mejor es cerrar y abrir la aplicación.


Dropbox ha hecho públicos los precios y no son precisamente baratos (10$ al mes por 50GB, mientras que en Amazon S3 saldría por 7.5$, así que terminas pagando un 25% más por la transparencia y facilidad de uso) El servicio gratuito mantendrá el espacio de 2GB, más que suficientes para sincronizar unas cuantas aplicaciones y guardar un montoncito de documentos.


1 comentarios

El navegador no importa

Editado a las 21:31 del 2008-09-01

Hoy nos hemos enterado de que Google se prepara para lanzar Chrome, su nuevo navegador. Y me he quedado tan fresco como si Microsoft anunciase un nuevo service pack para Vista o si Apple lanza su próxima versión de Leopard. No veo de qué manera puede afectar a mis hábitos de navegación que mi navegador se integre perfectamente con los servicios de Google (aunque no dejaré de reconocer que yo con esto de Google soy bastante escéptico).

Hace unos años estaba claro que para el usuario final el sistema operativo daba igual -- todo iba a estar en el navegador. Hoy estoy convencido de que el navegador también va a importar tres pimientos. Al final van a quedar dos motores libres fuertes (Gecko y WebKit) e Internet Explorer (en cuanto a Opera, no tiene presencia relevante en el escritorio y creo que no va a poder aguantar el tirón, así que se va a centrar en los dispositivos móviles, donde juega con cierta ventaja) Combínese esto con los intérpretes de Javascript que están por venir y la única diferencia entre un navegador y otro va a ser el marco de la ventana y las prestaciones que ofrezca la aplicación en sí del navegador.

Dato curioso: precisamente al envoltorio del motor de interpretado de HTML en la jerga técnica se le llama chrome. Tal vez sea eso lo que nos pretende vender Google: un envoltorio bonito, funcional e integrado con sus servicios para la ventana del navegador. Pero, ¿qué pensar del hecho de que haya escogido WebKit en lugar de Gecko?

10 comentarios

Eurocopa para geeks

Editado a las 13:53 del 2008-06-28

Este año la Eurocopa ha espoleado, aparte del esplendoroso juego desplegado por la Selección, un par de curiosas iniciativas en la web.



La primera ha sido Poorra, un invento perpetrado por Porras y Denegro (o Sergio Gil y Alberto Romero, monta tanto)



Es una pena que el registro en la Poorra no esté -por el momento- abierto al público, de forma que sólo nos hemos podido inscribir un puñado de participantes conocidos de los autores, pero aquí os dejo un pantallazo de la porra mostrando mi clasificación y el calendario de la Eurocopa:





Yo diría que el éxito de la porra ha sorprendido a sus propios creadores, que no preveían la expectación que iba a generar (consiguiendo que gente que reconoce que no le gusta el fútbol termine siguiendo la Eurocopa) ni divertidas anécdotas como que todos los avatares de los participantes terminen siendo futbolistas bigotones del pasado y del presente.



La segunda ha venido de la mano de JJ Merelo que ha aparecido en esta sopa con una serie de posts analizando los grafos de pases en los partidos (como ya hizo en la Eurocopa anterior, que para eso JJ es un freak multidimensional)



Ahora sólo falta que la Poorra se abra al público y alguien programe un script para apostar pronósticos. La próxima Eurocopa puede ser aún más interesante.







2 comentarios

Menos es más: alternativas a Google

Editado a las 21:21 del 2008-05-11

Como expliqué hace ya unas semanas, he decidido reducir mi dependencia de Google a la mínima expresión, entendiendo que es razonable continuar los servicios de búsqueda en la red de Google, pero nada más. En esta anotación voy a explicar cómo me las estoy apañando para mantenerme -dentro de lo que cabe- independiente de Google. Otros, como David de Ugarte ya ha dado algunas pistas

Correo electrónico



He sido usuario de Google Mail desde hace casi cuatro años y debo reconocer que GMail ha sido el primer correo web realmente digno de ser usado a diario.

No habrá que decir aquí que la gran ventaja de un correo web sobre las tradicionales cuentas POP es que tienes en todo momento todos tus archivos de mensajes disponibles a sólo un clic de ratón. Así que si quiero sustituir GMail por otro sistema de correo electrónico, me debe proporcionar en primer lugar un acceso web razonablemente cómodo y la posibildid de usar IMAP en mi escritorio (para poder acceder, por ejemplo, desde el ordenador del trabajo y desde casa) Esto es precisamente lo que nos ofrece cualquier servicio de hosting por barato que sea. En mi caso (soy cliente de Dreamhost) todo fue bastante sencillo: sólo usando el panel de control en unos minutos tenía una cuenta IMAP a la que se puede acceder via web usando RoundCube.

Y para disponer de mis archivos en GMail es tan sencillo como usar Mail.app o Thunderbird para conectarse a las dos cuentas de IMAP y arrastrar carpetas de un lado a otro. Es un procedimiento lento pero fácil... y como digo no perdemos ni un sólo mensaje.

Blogspot



Por supuesto, este blog no vive en Blogspot. Pero si lo hiciese sería sencillo migrar a cualquier otro servicio. Y comprendéréis que recomiendo el mejor servicio en castellano, que es La Coctelera, si no queremos instalar nosotros por nuestra cuenta un Wordpress o algo parecido en nuestro propio hosting.

Lector de feeds



Este ha sido -con diferencia- el servicio más difícil de sustituir porque es complicado montar un sistema de lectura de feeds que sea económico en recursos (por eso los proveedores de hosting no ofrecen este servicio) y porque es difícil -también aquí- superar la interfaz de Google y el tener sincronizados muchos feeds en cualquier ordenador -una solución de escritorio que no sincronice las suscripciones es inútil-.

Aquí simplemente cambié el chip y volví a mi viejo y querido Bloglines. Y no a la nueva interfaz remozada con Ajax, sino a la interfaz clásica. Y he redescubierto que es bastante más ágil -es menos pesada en el uso de Javascript- que Google Reader porque tiene una característica que Google Reader no ofrece: al abrir una carpeta de suscripciones, automáticamente te las deja todas como leídas -en Reader hay que usar al menos el atajo Shift-A- lo que permite mantener el número de pendientes en un número razonable.

He barajado otras opciones. Una ha sido utilizar NetNewsWire (o FeedDemon, si usase Windows), que ofrece un servicio de sincronización más que digno. Netvibes también merece una mención.

Y en todo esto también me he topado con un servicio de lectura de feeds relativamente reciente que ha pasado desapercibido -probablemente ahogado en el éxito de Google Reader. Se trata de FastLadder que ofrece una interfaz Ajax bastante funcional y, más interesante aún, una versión opensource -en ruby- que podemos instalar en nuestro servidor si queremos.

Calendario



Aquí simplemente he vuelto a usar mi cuenta en Remember the Milk. Otras opciones interesantes son Yahoo Calendar, y usar simplemente el calendario de la Palm.

Google Talk



De momento uso Skype, pero de ser necesario podría instalar un servidor Jabber en Dreamhost para poder hablar con mis contactos de Google Talk.

Open ID



Este no es un servicio que me estuvise ofreciendo Google pero http://www.deugarte.com/creando-tu-propia-identidad-electronica-y-abriendo-tu-blog-a-openid para usar cualquier URL como servidor de OpenID siempre que ya tengamos un ID en algún proveedor (yo vengo usando PIP de Verisign sin problemas)

Y esto es, más o menos, como ha quedado la cosa. Como veis todo consiste en combinar un alojamiento propio con servicios de terceros.

15 comentarios

Ultramarinos

Editado a las 12:13 del 2008-05-11

Hacía tiempo que tenía pensado dedicar una entrada a las tiendas de ultramarinos. La palabra (y qué palabra) ultramarinos evocaba en mí cuando era crío historias de extraterrestres y comidas exóticas.

Ya no hace falta que escriba una entrada, lo ha hecho con precisión matemática el Ángel de Olavide, cuyo blog (y sobre todo sus fotos en flickr) son imprescindibles para los aficionados al Madrid de los años pasados:


(...) De niño mi madre me mandaba bajar al ultramarino del señor Glicerio, en Francisco Silvela 108, la casa de cartón. Chaquetilla y camisa blanca, corbata de color indefinible, mandil de rayas grisáceas (...)


Lean aquí la entrada completa.

2 comentarios

Razones para dejar a Google

Editado a las 23:43 del 2008-04-08

No ha sido fácil pero ya han pasado dos semanas y en el ordenador de casa no he necesitado iniciar sesión en ninguno de los servicios de Google. Como el que deja una adicción de años al tabaco creo que ya he pasado lo peor. En esta historia espero resumir los motivos que me han llevado a dar este paso. Me ha resultado grato comprobar que este proceso ha sido simultáneo al seguido por mi vanguardista digital favorito, David de Ugarte, que también se ha desvinculado de los servicios de Google. La principal inquietud de David ha sido la privacidad.


(...) como el correo está siempre abierto en una pestaña del navegador, usar gmail supone estar siempre logueado. Eso quiere decir que puede cruzar la dinámica de mis relaciones sociales con mis búsquedas, con las pelis que veo en YouTube y hasta con los comentarios que dejo en blogs de Blogger. Puede saber quién me influye y por qué, y a quién, cómo y cuando influyen mis palabras. Y puede hacerlo mejor que yo mismo (...).


Repetid conmigo: «Mejor que uno mismo»

Cada vez que usas cualquiera de los servicios de Google mientras tienes una sesión iniciada (sea leer un correo, realizar una búsqueda, acceder a un mapa, leer tus feeds favoritos, ver vídeos en YouTube, la publicidad sobre la que haces clic...) toda actividad es susceptible de ser registrada en los vastos archivos de Google, para no ser borrada jamás. Resulta incómodo considerar que Google registra todos y cada uno de los minutos que estás hablando con él: toda esa fracción de tu vida permanecerá digitalizada por la eternidad. Y si no lo hace en todo caso puede hacerlo; y hasta ahora ha demostrado que su voracidad por recabar datos no tiene fin. El movimiento del día en este aspecto lo describe muy bien Antonio Ortiz fijándose en las similitudes entre el temido Passport de Microsoft y el sistema preferido de autenticación de usuarios en Google Apps, coincidiendo con David:


Preocupante cuando menos que volvamos a tener que asistir a un intento de que un sólo proveedor se postule como identificador universal en la web.


Uno sigue teniendo la sensación de que en cierta manera el anonimato lo protege porque sus datos serán irrelevantes o insignificantes en el océano de información que maneja el gigante. Pero sospecho, sin embargo, que no hay anonimato posible cuando el que distingue, clasifica, describe y discrimina es una máquina, una fenomenal capaz de rebuscar en toda la web para decirnos qué es cualquier cosa en menos de medio segundo.

Ya me ha preocupado anteriormente la visión optimista que tiene la gente con respecto a todas las golosinas que ofrece Google (frente a la negra imagen que padecen los de Redmond, hagan lo que hagan) Google es el jardín vallado perfecto porque no necesita obligarte a entrar: al contrario, tú quieres estar en él y acudes de buena gana. Y no necesita vallas porque le basta con una cookie en tu navegador. Los servicios de Google son los mejores (o están entre ellos) en cualquier categoría. Tú me dices y yo respondo: ¿correo? ¡Gmail! ¿lector de news? ¡Google Reader! ¿documentos online? ¡Google Office! ¿estadísticas? ¡Analytics! Hoy le ha tocado el turno a EC2, la nube elástica de Amazon que se topa con la horma de su zapato en forma de Google Apps Engine. En un no parar, Google siempre tiene un as en la manga para quien sea: usuario o desarrollador.

Y esto es lo que veo más peligroso: que se forme un monocultivo de servicios alrededor de Google y desaparezca toda la competencia. El correo electrónico es el caso mejor ejemplo: hasta que apareció GMail, correos con 1GB de capacidad eran impensables. Y no pocos proveedores de correo cobraban por sus servicios. Entonces aparece Google y lanza su carga de profundidad: una cuenta de correo electrónico que es como un pozo sin fondo, gratuita, y además una gozada de usar. De pronto cambia el tablero de juego y el resto de contrincantes tienen que ponerse a la altura: Yahoo! y Hotmail, por ejemplo. Otros, por supuesto, se quedarían en el camino (en el año 99 posiblemente uno podría contar decenas de proveedores de correo gratuito, yo ahora tengo problemas para recordar más de tres). Y ahora que estamos aquí... ¿qué pasaría si desaparecieran Yahoo y Microsoft? ¿Dónde ibas a tener tu cuenta de correo online? Con el resto de servicios ha pasado más o menos igual (el más destacable es el de lector de feeds: me ha costado Dios y ayuda desengancharme de Google Reader) pero Google no es infalible: Orkut no ido más allá del buzz inicial y Blogspot, Feedburner y Jaiku se han quedado exactamente igual que estaban... por el momento. Netscapeo sé qué es peor: que Google tenga planes para sus compras menores o que simplemente no los tenga y compre para crecer.

Por supuesto, un usuario (feliz) de Google no verá inconveniente: a fin de cuentas, todo es gratis, bueno y abundante. Pero no necesitamos mirar muy atrás para recordar que precisamente eso era lo que hacía Microsoft cuando incluía Internet Explorer en cualquier escritorio Windows, lo que le pasó a Netscape y los lodos que aún pisamos de aquellos barros.

Y aún hay más: ¿cómo compite una startup contra los servicios que vende Google? Como dicen en Cuidado con la economía del gratis total:


(...) ¿cómo competir contra lo que es gratis? Imagínate que alguien tiene una gran idea para mejorar el correo web. Entrar en el mercado es muy difícil. Hay mucha inercia alrededor de Google y en el nuevo mundo del gratis total ya no puedes competir en el precio (...)


La respuesta de libro a todas estas preocupaciones, por supuesto, es que las startups no prosperarán compitiendo con Google sino colaborando con sus servicios. Lo que nos lleva otra vez al problema del cambio de rol: Google dejaría de ser un jugador para pasar a ser el tablero. ¿Es eso lo que queremos?

28 comentarios

Vamos a arrasar en Internet

Editado a las 21:09 del 2008-04-01

Vamos a arrasar en Internet. Con esta frase se despachaba Emilio Botín allá por el año 2000. Hoy, ocho años más tarde, los clientes de Openbank podemos afirmar con rotundidad que, en efecto, el Santander ha arrasado la web de su entidad filial.

Y no soy yo el único que lo dice. Se refieren al tema Sonia Blanco, Torres Burriel, y tantos otros más, Meneame incluido. Seguro que el lector conoce a algún cliente de Openbank que le podrá informar, de primera mano, de la «renovación» que ha sufrido Openbank.

No es sólo que la web no se vea en cualquier cosa que no sea un navegador de Microsoft -en Safari y Opera no hay remedio de momento, en la beta 4 de Firefox 3 funciona siempre que desactivemos la extensión Firebug-, es que incluso ciñéndonos al uso de Internet Explorer la web es peor de ver y de usar. Y está por ver cómo se comportaría con MSIE8.

Según informa el propio banco, se trata de una versión mejorada de la web, un lavado de cara. Pero si los cambios fuesen sólo de interfaz no habría hecho
falta migrar progresivamente a los usuarios (por eso algunos clientes se quejaban en diciembre mientras otros vivíamos felices en la versión antigua de la web). Eso es síntoma de que los cambios son más profundos. Y vaya, resulta que sí que es algo más que un lavado de cara.

Para resumir el asunto, parece ser que se ha tratado de una migración completa de la aplicación: de los sistemas que estaban implantados en los tiempos que Openbank era Patagon se ha pasado al supuestamente flamante BankSphere, joya del software corporativo de ISBAN, la casa de software del Santander.

Veamos un extracto de la Wikipedia refiriéndose a este framework:


Sólo el documento que explica cómo hacer un 'Hola Mundo' en BKS ya tiene 80 páginas; su manejo completo implica multitud de pasos individuales muy delicados.


Leer frases como esta, y algunos comentarios de los que trabajan en el desarrollo uno empieza sintiendo pena o lástima, pero al final -al menos yo- he terminado sintiendo cierta simpatía y hasta respeto por los workitos que han sacado una tarea titánica a golpe de riñón. Pero no tengo la misma opinión respecto a la entidad y las personas que la dirigen. Me parece toda una tomadura de pelo que en 2008 un banco acometa una reforma de esta envergadura y la web termine siendo menos respetuosa con los estándares y menos usable que la versión anterior.

Así que me cambio de banco. ¿Alguna sugerencia?

16 comentarios

Abierto el Censo del Colegio de Informáticos de Andalucía

Editado a las 21:04 del 2008-03-25

Leo en Estresados que comienza el plazo de inscripción en el censo del Colegio de Informáticos de Andalucía. Mi opinión general sobre los colegios profesionales, y en concreto sobre los colegios de informáticos, está expuesta de manera bastante cruda en el primer comentario en el blog de Estresados.

Pero, aparte de eso, me he fijado en un par de cosillas. En primer lugar, y según comentan en la web postulada a Colegio,


el plazo de admisión de solicitudes para formar parte del Censo será de dos meses y comienza el día 29 de febrero de 2008.


¿Por qué dos meses? ¿Habrá nuevos plazos censales o sólo pertenecerán al Censo aquellos que se enganchen ahora? Y, más aún, ¿por qué cobrar 50¤ de "gastos administrativos" (sic) por cada candidato al censo (supongo que devolverán al dinero si no eres admitido)? Uno supondría que todo un Colegio de Informáticos, aparte de tener algo más que un Joomla peladito, manejaría mejor los costes administrativos.

Por ultimo, me ha resultado enternecedora la noticia breve que aparece en la esquina superior derecha del site:


(...)Actualmente las consultoras y sw factories utilizan a los II e ITI como mano de obra barata, tan barata que no llegan a pagar ni los mil euros mensuales.


Parece que los que han escrito esto piensan que la situación va a sufrir un cambio notable cuando entre en funcionamiento el Colegio.

3 comentarios